Hace solo unos días, una persona amiga me envió el texto de una declaración de la empresa Gallup, famosa firma encuestadora de Estados Unidos. Me puse a hojear el material con la natural desconfianza por la información mentirosa e hipócrita que usualmente se emplea contra nuestra patria.
Era una encuesta sobre educación
en la que se incluía a Cuba, que suele ser ignorada. Se analizaba la situación
en cuatro zonas del mundo: Asia, Europa, África y América Latina. En algunos
aspectos se incluían varios países del Caribe.
Primera pregunta: ¿Los niños de
tu país son tratados con dignidad y respeto? Respuesta positiva: Asia 73%; Europa 67%, África 60%, Latinoamérica 41%. Si
se incluyen los países caribeños, Gallup expresa que en Haití solo el 13% de
las personas respondió afirmativamente a esta pregunta.
Segunda pregunta: ¿Los niños de
tu país tienen la oportunidad de aprender y crecer cada día? En Asia 75%
respondió que sí; en Europa, 74%; en África, 60%; en Latinoamérica, 56%. Muchos de los países de la región quedaron
por debajo del 50%.
Tercera pregunta: ¿Es la
educación de este país accesible para cualquier persona que quiera estudiar
independientemente de su situación económica? Las respuestas muestran en muchas
naciones de América Latina una situación dolorosa, y mejores respuestas en el
Caribe de habla inglesa.
No deseo ofender a ninguno de los
países que menciono, pero carecería de sentido escribir estas líneas sin
señalar el lugar que ocupó Cuba —a la que tanto se calumnia— en la encuesta.
Quedó en primer lugar entre todos los países del mundo. A la primera pregunta,
el 93% de los encuestados por Gallup respondió que sí; a la segunda, el 96%, y
a la tercera el 98%. Como se conoce, el cubano tiene el hábito de responder
cualquier pregunta con toda franqueza.
Otro punto especialmente
llamativo es que en Venezuela, a la primera y segunda preguntas respondió que
sí el 70% y el 80%, respectivamente. Se trata de un país que desarrolla un gran
programa de educación erradicando el analfabetismo y promoviendo el estudio en
todos los niveles, cuyo proceso comenzó hace muy pocos años. Por ello, ocupó el
segundo lugar en la región.
A la tercera pregunta respondió
que sí el 82%, por lo que le correspondió el tercer lugar en América Latina y
el Caribe, superada por Trinidad y Tobago, que ocupó el segundo con el 86%.
En importantes países de América
Latina, como Argentina, México, Brasil y Chile, respondieron que sí a la
pregunta el 57%, 56%, 52% y 43%, respectivamente, de los encuestados. Con
mejores resultados que estos quedaron República Dominicana, Panamá, Uruguay,
Belice y Bolivia, con 76%, 73%, 70%, 66 y 65%. Paraguay y Haití se encuentran
entre los peor ubicados, con el 17%.
Cuba coopera gratuitamente con
estos dos y otros muchos países hermanos del hemisferio, tanto en educación
como en salud, poniendo especial énfasis en la formación de personal médico.
Así Cuba cumple modestamente su deber martiano: “¡Patria es humanidad! ”, como
afirmó nuestro Héroe Nacional.
El 19 de mayo se cumplió el 113
aniversario de su muerte, que tuvo lugar en Dos Ríos el año 1895. Como todo el
mundo conoce, la intervención militar de Estados Unidos frustró la
independencia de nuestra patria. Incontables patriotas habían muerto en la
lucha a lo largo de casi 30 años.
La poderosa potencia del norte
fue siempre hostil a nuestra lucha, pues desde hacía mucho tiempo le había
asignado el destino manifiesto de formar parte de su territorio en plena
expansión.
Llegado el momento, la decadencia
del imperio español, donde nunca se ponía el Sol, le facilitó el zarpazo a la
nueva potencia imperial para arrebatarle Cuba, Puerto Rico, Filipinas y Guam.
Buscó los pretextos, utilizó el engaño y la mentira, reconoció que de hecho y
de derecho el pueblo cubano era libre e independiente, con lo cual buscaba el
apoyo de sus aguerridos combatientes para apoyar la guerra de los
interventores.
En aquella lucha final los
españoles hicieron gala de la habitual valentía de sus soldados y de la
estupidez de su gobierno. La escuadra de Cervera fue aniquilada barco a barco,
a la salida de la Bahía de Santiago de Cuba, por los acorazados
norteamericanos, como hemos explicado otras veces, casi sin poder disparar un
cañonazo. El gran fraude vino después cuando ya, desarmado el pueblo,
impusieron a Cuba la Enmienda Platt y acuerdos económicos leoninos; el país,
destruido y desangrado, pasó a ser inexorablemente una propiedad de Estados
Unidos.
Esa es la historia real.
¿Qué viene ocurriendo en los
últimos tiempos? Enloquecen ante la indoblegable resistencia de nuestro pueblo
y su avance modesto hacia un mundo más justo, pese a la desaparición del campo
socialista y de la URSS.
Radio Martí, Televisión Martí y
otras formas sofisticadas de agresión mediática son insultos al nombre del
Apóstol de la Independencia, con lo que tratan de humillar al pueblo cubano y
destruir su resistencia.
Un diluvio de discursos y
mentiras se enfilan contra Cuba. Habla McCain, candidato de Bush a la
Presidencia del imperio; habla el propio Bush. ¿Contra quién? Contra Martí. ¿En
nombre de quién? De Martí.
Se refieren a torturas atroces,
algo que jamás ha ocurrido en nuestro país, y hasta el menos informado de los
cubanos lo sabe. ¿Y quiénes hablan de torturas? McCain, el candidato, y George
W. Bush, el Presidente.
¿Qué declara el candidato?
“Me gustaría darles las gracias a
mis dos amigos queridos del Congreso, Lincoln y Mario Díaz-Balart, que son
grandes defensores de la libertad del pueblo de Cuba. Son hombres de honor y de
integridad. Yo los respeto y admiro muchísimo. Son los mejores miembros del
Congreso con los que he podido trabajar y que he conocido…”
“Amigos míos, hoy en el día de la
independencia de Cuba tenemos la oportunidad de celebrar el legado
cultural y las raíces más arraigadas del
pueblo cubano…”
“Los luchadores de libertad que
consiguieron la independencia de Cuba hace más de cien años no se podían
imaginar que sus descendientes estarán en una lucha por la libertad y la
democracia un siglo más tarde…”
“Un día Cuba será un aliado
importante para conseguir la democracia en nuestro hemisferio…”
“La tiranía no se mantendrá hasta
el fin de los tiempos y como Presidente no esperaré pasivamente el día que el
pueblo cubano pueda disfrutar de la alegría de la libertad y de la democracia.
No esperaré…”
“Mi administración obligará al
régimen de Cuba a soltar a todos los presos políticos sin condiciones y planear
unas elecciones bajo supervisión internacional…”
“El embargo debe mantenerse hasta
que esos elementos cruciales de la democracia y la socialdemocracia surjan.”
“Hay que impedir que Venezuela y
Bolivia sigan el ejemplo de Cuba.”
McCain, en su libro La fe de mis
padres, confesó que estaba entre los cinco últimos alumnos de su curso en West
Point. Lo está demostrando. Al final de su prisión fue débil, y también lo
reconoce. Lanzó incontables bombas contra el pueblo vietnamita. ¿Cuántas vidas
y cuánto dinero costó aquella aventura? El oro valía entonces 35 dólares y
derrocharon en esa guerra 500 mil millones. Las consecuencias se están pagando
todavía. La onza troy vale hoy mil dólares y de nuevo se derrochan en guerras
cientos de miles de millones cada año. Nuevos y complejos problemas se suman.
¿Dónde están las soluciones?
¿Qué dijo el presidente George W.
Bush?
“Hace 113 años Cuba perdió a José
Martí, su gran poeta y patriota, y hace 106 años Cuba consiguió su
independencia, por la cual Martí entregó su vida... Martí y sus palabras
probaron ser más ciertas de lo que nos podíamos haber imaginado…”
“El régimen no ha realizado ni
siquiera cambios cosméticos. Los disidentes continúan siendo perseguidos,
golpeados, encarcelados…”
“El mundo tiene los ojos puestos
en el régimen cubano. Si realmente abre o implementa aperturas sobre la
información, respeta las libertades políticas, los derechos humanos, entonces
podrá decir que realmente ha comenzado un cambio en ese país… No vamos a dejar
que nos decepcionen y que nos mientan, y tampoco lo permitirá el pueblo cubano.
Mientras el régimen se aísla, el pueblo cubano continuará actuando con
dignidad, con honor, con valor…”
“Este es el primer día de
solidaridad con el pueblo cubano, y Estados Unidos debe recordar estos días,
celebrarlos, hasta que le llegue la libertad a Cuba.
“Debemos apoyar a Cuba hasta que
se convierta en una nación democrática, pacífica.
“Nosotros hemos aumentado los
esfuerzos para promover la libertad y la democracia en Cuba, incluyendo la
apertura de la información, el acceso a la información a través de la Radio
“Martí”.
“También queremos licenciar a
organizaciones no gubernamentales y otras instituciones caritativas para que el
pueblo cubano tenga acceso a los celulares y a Internet…”
“A través de estas medidas
Estados Unidos le extiende la mano al pueblo cubano. Sabemos, sin embargo, que la vida no cambiará
radicalmente para los cubanos hasta que cambie su forma de gobierno. Para aquellos que han sufrido durante
décadas, quizás estos cambios parezcan imposibles, pero la verdad es que son
inevitables…”
“El día llegará cuando todos los
prisioneros políticos serán liberados, y esto nos llevará a otro gran día:
cuando Cuba pueda elegir a sus propios líderes al votar en elecciones libres y
justas.
“Ciento trece años después de la
muerte de José Martí, un nuevo poeta y patriota expresa la esperanza del pueblo
cubano. Willy Chirino va a cantar una canción que está en los corazones y en
los labios del pueblo cubano: Nuestro
día viene llegando.”
Del cerco de hambre y bloqueo que
dura decenios, ni se habla.
Martí era un pensador profundo y
antiimperialista vertical. Nadie como él en su época conocía con tanta
precisión las funestas consecuencias de los acuerdos monetarios que Estados
Unidos trataba de imponer a los países latinoamericanos, que fueron la matriz
de los de libre comercio, que hoy, en condiciones más desiguales que nunca, han
resucitado.
“Quien dice unión económica, dice
unión política. El pueblo que compra, manda. El pueblo que vende, sirve. Hay
que equilibrar el comercio, para asegurar la libertad… El pueblo que quiera ser
libre, sea libre en negocios.” Son principios que proclamó Martí.
En aquella época, se pagaba en
plata u oro. Hoy se paga con papeles.
En carta inconclusa a su amigo
Manuel Mercado la víspera de su muerte, señaló:
“…Ya estoy todos los días en
peligro de dar mi vida por mi país y por mi deber ―puesto que lo entiendo y
tengo ánimos con que realizarlo― , de impedir a tiempo con la independencia de
Cuba que se extiendan por las Antillas los Estados Unidos y caigan, con esa fuerza
más, sobre nuestras tierras de América. Cuanto hice hasta hoy, y haré, es para
eso. En silencio ha tenido que ser y como indirectamente, porque hay cosas que
para lograrlas han de andar ocultas, y de proclamarse en lo que son,
levantarían dificultades demasiado recias para alcanzar sobre ellas el fin.”
No importa las veces que se
repitan estas íntimas y reveladoras palabras maravillosamente expuestas.
Con esas frases lapidarias en la
mente se lanzó al ataque, horas después, por su propia cuenta contra la columna
española. Nadie lo habría podido retener. Cabalgando en la primera línea,
recibió tres balazos mortales en su impetuoso avance.
El 26 de julio de 2004, cuando ya
Bush llevaba casi 3 años bombardeando, torturando y matando en su absurda
guerra antiterrorista, iniciada ya la invasión de Iraq, analicé su extraña
personalidad partiendo del estudio del interesante libro Bush en el diván, del
Dr. Justin A. Frank, que contiene uno de los más reveladores y fundamentados
estudios de la personalidad de George W. Bush:
“La confabulación es un fenómeno
común entre los consumidores de alcohol, como lo es la perseverancia que se
evidencia en la tendencia de Bush a repetir palabras y frases claves, como si
la repetición lo ayudara a permanecer calmado y mantener la atención.”
“…Si, además, asumimos que los
días de alcoholismo de George W. Bush quedaron atrás, aún queda la interrogante
del daño permanente que pudo haber causado antes de que dejara de consumirlo,
más allá del considerable impacto en su personalidad que podemos rastrear hasta
su abstinencia sin tratamiento. Todo estudio psicológico o psicoanalítico
integral del presidente Bush tendrá que explorar cuánto han cambiado el cerebro
y sus funciones en más de 20 años de alcoholismo.”
Ninguno de los dos oradores del
20 y 21 de mayo menciona siquiera a los Cinco Héroes antiterroristas cubanos,
cuya información permitió descubrir los planes de Posada Carriles e impedir la
voladura de aviones en pleno vuelo, con visitantes extranjeros, incluidos
norteamericanos, para golpear el turismo. Presionaron y sobornaron a la
Presidenta de Panamá y ayudaron a ponerlo en libertad. Santiago Álvarez lo trasladó
a Florida. Lo denuncié públicamente casi de inmediato. Todo se ha comprobado.
Después se le ocupó al propio Santiago Álvarez un enorme arsenal.
Desean la impunidad de los
terroristas y de los mercenarios. ¡Qué lejos están de conocer a Cuba y a su
pueblo!
Las groseras mentiras de McCain y
de Bush constituyen el único camino para no obtener absolutamente nada del
pueblo heroico que ha sabido resistir el poder del imperio durante casi medio
siglo.
Deseamos consignarlo ante la
historia: ¡las ideas inmortales que Martí irrigó con su sangre no serán jamás
traicionadas!
Fidel Castro Ruz
22 de mayo de 2008
11 y 12 p.m.


Comentarios
Publicar un comentario