Fidel. La Salud y la colaboración medica en el mundo.

En este homenaje que hacemos a los 100 años del natalicio de Fidel Castro, no puede faltar su ideario y esfuerzo por desarrollar un sistema de salud al acceso de todos, la preparación de médicos y otros profesionales del sector Salud para dar al traste con el abandono que vivió Cuba en cuanto a bienestar de salud, desde su alegato de autodefensa “La Historia me absolverá” hasta sus ultimas Reflexiones fue algo que trato sin  idealismo y dedicó muchas horas de su vida a hacer realidad que el tema de la salubridad no fuese un rezago en Cuba y asegurando también la asistencia a poblaciones vulnerables en el resto del mundo fundamentalmente en los países del llamado Tercer Mundo.

En su programa del Moncada para la Cuba soñada por la generación del Centenario, está presente como un eje fundamental la transformación de la sociedad hacia la garantía de los derechos fundamentales de los cubanos, en el documento La Historia me absolverá1 queda expuesto al referirse a la propuesta para la nación “El primer gobierno de elección popular que surgiere inmediatamente después, tendría que respetarlas, no sólo porque tuviese un compromiso moral con la nación, sino porque los pueblos cuando alcanzan las conquistas que han estado anhelando durante varias generaciones, no hay fuerza en el mundo capaz de arrebatárselas. El problema de la tierra, el problema de la industrialización, el problema de la vivienda, el problema del desempleo, el problema de la educación y el problema de la salud del pueblo; he ahí concretados los seis puntos a cuya solución se hubieran encaminado resueltamente nuestros esfuerzos, junto con la conquista de las libertades públicas y la democracia política.

En la concepción del Sistema de Salud Cubano se entrelaza el pensamiento tanto de Fidel como del Ché al crearse sobre la base de una medicina preventiva, comunitaria, la formación de médicos con valores revolucionarios y la solidaridad, lo cual se hace evidente desde el Discurso pronunciado por el Comandante en Jefe Fidel Castro Ruz en la clausura del VI Seminario Internacional de Atención Primaria, efectuado en el Palacio de las Convenciones, el 28 de noviembre de 19972, refiriendo: “Nosotros nos pusimos a pensar en la Revolución y desde el Moncada ya estábamos hablando de los servicios médicos, y cuando estábamos en la Sierra Maestra ya prestábamos servicios médicos a toda la población con la que teníamos contacto, con los médicos que iban allí y se incorporaban. Eso debe ser una convicción, un deber elemental. Pero es que, no solo visto desde el ángulo moral, sino desde el ángulo de la conveniencia política, hay que dedicar más atención, más recursos a los servicios de salud”.

La colaboración médica es una importante obra de la revolución cubana y por ende de la salud pública, desde los primeros años de la Revolución mientras se hacían esfuerzos por la  eliminación de enfermedades y garantizar la mejoría índices de salud de la nación y bajo el principio inalienable de la solidaridad,  Fidel expone la idea del apoyo de la salud cubana en otros pueblos necesitados en Discurso pronunciado en la apertura del Instituto de Ciencias Básicas y Preclínicas “Victoria de Girón”, en Marianao, el 17 de octubre de 19623 (…) quiero decirles algo:  además de los médicos que tenemos, tenemos médicos de distintos países, igual que profesores de distintos países, trabajando en nuestro país.  Por lo tanto, estos tiempos los podemos campear perfectamente bien.  No solo eso, no solo eso, sino que aun podemos hacer algo —aunque tenga sobre todo carácter simbólico más que otra cosa— para ayudar a otros países.

y así por ejemplo tenemos el caso de Argelia.  En Argelia la mayor parte de los médicos eran franceses, y muchos se marcharon.  Y así, con 4 millones más de habitantes que nosotros, gran número de enfermedades que dejó allí el coloniaje, disponen de la tercera parte, de menos de la tercera parte de los médicos que nosotros tenemos.  Tienen una situación verdaderamente trágica en el campo de la salud.

y por eso nosotros, conversando hoy con los estudiantes, les planteábamos que hacen falta 50 médicos voluntarios para ir a Argelia, para ir a Argelia a ayudar a los argelinos.  Y estamos seguros de que esos voluntarios no faltarán.

Cincuenta nada más.  Estamos seguros de que se van a ofrecer más, como expresión del espíritu de solidaridad de nuestro pueblo con un pueblo amigo que está peor que nosotros, ¡peor que nosotros!

Claro, hoy podemos mandar 50; dentro de 8 ó 10 años no se sabe cuántos, y a nuestros pueblos hermanos podremos darles ayuda.  Porque cada año que pase tendremos más médicos, y cada año que pase más estudiantes ingresarán en la Escuela de Medicina; porque la Revolución tiene derecho a recoger lo que siembra, y tiene derecho a recoger los frutos que ha sembrado.

Otro ejemplo de responsabilidad con el principio solidario de Cuba con otros países se evidencia en el Discurso pronunciado en el Acto Constitución del Destacamento de Ciencias Médicas "Carlos J. Finlay". La Habana, 12 de marzo de 19824, “Hoy tenemos médicos que van a Viet Nam, a Kampuchea, a Laos, a Yemen, a Etiopía, a Mozambique, a Angola, a Sao Tomé, al Congo, a Guinea Bissau, que van a Guyana, que van a Granada, que van a Nicaragua, que van a cualquier parte. Y es realmente un orgullo para cualquier pueblo decir que puede contar con esos hombres y esas mujeres.[…] Y de este acto de hoy nos marcharemos con la convicción de que nuestra patria se convertirá en una verdadera potencia médica al servicio de nuestro pueblo y al servicio de la humanidad”. Ello demuestra de que luego de años de dura labor y de destinar un presupuesto importante a garantizar los servicios de salud en el país y sin haber alcanzado aun la excelencia soñada para los cubanos, Cuba una vez más compartía lo que tenía.  

Cuba formaba cada vez más profesionales y médicos para el desarrollo del Sistema de Salud, a pesar de lo costoso de ese proceso, nunca se escatimó en potencializar el acceso a esos estudios, Se inaugura por el Comandante en Jefe Fidel Castro el 15 de noviembre de 1999 la Escuela Latinoamericana de Medicina con el fin de dar respuesta a la falta de médicos en los países de Centroamérica y el Caribe. Unos años más tarde sobre esta Universidad el 3 de diciembre de 20025 Fidel nos regala unas palabras muy ilustrativas y especiales: “[…] esta escuela tiene el objetivo mucho más elevado, y más trascendental, que aportar un número de médicos. Lo importante que debe aportar esta escuela es el ejemplo de lo que debe y puede ser un médico educado en principios humanitarios. Hay que tener verdadera confianza en la capacidad del ser humano para saber que puede prevalecer por encima de todas aquellas tentaciones y comodidades, para saber que puede ser educado en principios verdaderamente humanos y no corrompido por las sociedades de consumo. […] Nuestros médicos, con sus esfuerzos llevados a cabo a lo largo de 40 años… han sido capaces de prestar servicios internacionalistas por decenas y decenas de miles de ellos, médicos y enfermeras, médicos y otros profesionales de la salud. Eso demuestra que es posible, porque lo ha hecho un país subdesarrollado, del Tercer Mundo y encima bloqueado y sometido a una feroz guerra económica y amenazas constantes de todo tipo.

Fidel como Martí nunca pensó solo en el beneficio de Cuba, no bastaba solo el sacrificio que hacia Cuba a pesar del bloqueo impuesto por los Estados Unidos y su política imperial para frenar el desarrollo de los países de Latinoamérica, en ese contexto se produce huracán Katrina que azotó cruelmente el estado de Lousiana en el Sur de los Estados Unidos, en ese momento, sin importar la hostilidad del gobierno estadounidense hacia Cuba, se conformó una Fuerza Médica con la intención de apoyar en las acciones de salubridad y contención de desastres que era necesario emprender para salir prontamente del impacto de ese fenómeno. Nunca se aceptó la ayuda desinteresada de Cuba y de esa fuerza médica, pero quedo constituido entonces el Contingente Internacional de Médicos Especializados en Situaciones de Desastre y Graves Epidemias “Henry Reeve”, fue nombrada en honor al general de brigada Henry Reeve, norteamericano que luchó por la independencia de Cuba durante la Guerra de los Diez Años. Esta brigada de profesionales ha colaborado en muchos países atendiendo a poblaciones azotadas por pandemias, su primera misión resulto el enfrentamiento del Ébola en Angola en el continente Africano. Desde su creación ha estado presente en la mayoría de las regiones del mundo. En ocasión de la creación de este Contingente Médico6 Fidel expresó: “La Brigada “Henry Reeve” ha sido creada, y cualquiera que sea la tarea que ustedes asuman en cualquier rincón del mundo o en nuestra propia patria, llevarán siempre la gloria de la respuesta valiente y digna que han dado al llamado de solidaridad con el pueblo hermano de Estados Unidos, y en especial sus hijos más humildes. ¡Adelante, generosos defensores de la salud y de la vida, vencedores del dolor y de la muerte!”

Fidel tuvo siempre una claridad meridiana en cuanto al hecho de que solo un pueblo formado en el mas alto valor humanista como Cuba podría emprender una labor tan titánica como la de formar profesionales de todas las latitudes y enfrentar en cualquier rincón del planeta la adversidad con tal de salvar una vida, así lo expone en su Reflexión “La hora del deber” del 17 de octubre de 20147  “El personal médico que marcha a cualquier punto para salvar vidas, aun a riesgo de perder la suya, es el mayor ejemplo de solidaridad que puede ofrecer el ser humano, sobre todo cuando no está movido por interés material alguno”.

Tanto el pensamiento como la acción de Fidel ha dotado a Cuba del privilegio de ser abanderada de la solidaridad médica, de llevar a los lugares más recónditos un poco de esperanza a seres olvidados, es sin duda la obra de un líder y de un pueblo que practican el amor mas profundo al ser humano.

 

1chrome-extension://efaidnbmnnnibpcajpcglclefindmkaj/https://biblioteca-repositorio.clacso.edu.ar/bitstream/CLACSO/15435/1/la-historia-me-absolvera-fidel-castro.pdf

2 http://www.cuba.cu/gobierno/discursos/1997/esp/f281197e.html

3 http://www.cuba.cu/gobierno/discursos/1962/esp/f171062e.html

4 http://www.cuba.cu/gobierno/discursos/1982/esp/f120382e.html

5 http://www.cuba.cu/gobierno/discursos/2002/esp/f031202e.html

6 http://www.cuba.cu/gobierno/discursos/2005/esp/f190905e.html

7 http://www.fidelcastro.cu/es/articulos/la-hora-del-deber

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