El 18 de septiembre de 1980, el nombre de Cuba se inscribió en la historia del cosmos. Arnaldo Tamayo Méndez, nacido en Guantánamo y formado en la Revolución, se convirtió en el primer latinoamericano en viajar al espacio. Su hazaña no solo fue científica, sino profundamente simbólica: representó el avance de un país del Tercer Mundo en una arena dominada por potencias globales.
Buena parte del programa de investigaciones y experimentos tecnológicos de la misión había sido preparado por la Academia Nacional de Ciencias de Cuba y comprendía tareas científicas como el cultivo de los primeros monocristales orgánicos en microgravedad utilizando azúcar cubano, experimentos médico-biológicos varios (incluso algunos dedicados a investigar las causas del síndrome de adaptación al espacio) y la exploración desde el espacio del territorio de la isla caribeña y su plataforma continental en la búsqueda de minerales y posibles yacimientos petrolíferos.
Este logro fue posible gracias al programa Intercosmos, fruto de la colaboración entre Cuba y la Unión Soviética. Pero detrás de la selección, el entrenamiento y el reconocimiento de Tamayo, estuvo el impulso político y estratégico del líder de la Revolución Cubana, Fidel Castro Ruz. Fue él quien promovió la participación de Cuba en misiones científicas internacionales, convencido de que el conocimiento debía estar al servicio del pueblo.
En el video se destaca cómo Tamayo fue recibido por Fidel Castro tras su regreso, en un acto que simbolizó el orgullo nacional y el compromiso revolucionario con el desarrollo científico.
https://www.youtube.com/watch?v=ssTYKx9mg_Y
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