Apenas días después del triunfo revolucionario, Fidel se dirigió al pueblo reunido en el Palacio Presidencial. En esa ocasión evoca a su hermano Raúl, subrayando la unidad, la lealtad y la confianza que cimentaron la nueva etapa de Cuba.
Este discurso es testimonio vivo de cómo la Revolución se construyó sobre la fraternidad, la entrega y la fe en un proyecto común. Escuchar a Fidel en estas palabras es volver al origen, a la energía que impulsó a un pueblo entero a conquistar su destino.
Hoy que las garras del imperio pretenden zarpar con esa fuerza más sobre nuestra nación haciendo acusaciones mendaces con una nueva maniobra política de Washington contra el General de Ejército Raúl Castro Ruz no se puede menos que reflexionar sobre la vigencia de aquel mensaje. La historia nos recuerda que la fuerza de la unidad y la confianza mutua son esenciales para enfrentar los desafíos de hoy.
https://www.youtube.com/watch?v=f34KCTCb19o
Comentarios
Publicar un comentario